Innu y el sentido de la vida

Corriendo entre las nubes mirando hacia abajo y dándome cuenta lo pequeño e insignificante que es todo desde arriba, imagínate desde el espacio. Teniendo miedo en la tierra preocupándonos por todo menos por vivir, es tan placentero cuando escuchas tu respiración sientes como el cuerpo se conecta y solo importas tú.

La meditación es algo positivo y vital para nuestra mente. Deja en blanco todo y ordena nuestros pensamientos deberías de intentarlo, puedes encontrar varios videos de meditación en internet. Deberíamos ser nosotros solos contra el mundo y no el mundo contra nosotros solos y frágiles.

Sé que son complicadas todo tipo de relaciones se que desearíamos que nuestra vida fuera un cortometraje completamente feliz, yo deseo eso todos los días de mi vida pero se me va el tiempo y luego vuelvo a comenzar con ese pensamiento y no es feliz. No sentimos nada al crecer no sentimos nada cuando decisiones importantes de una persona en la sociedad se toman, se siente como si toda esa planeación no es nada más que metas absurdas que la sociedad te pone para darle un poco de sentido a la vida.

Todo el poder que necesitamos no está en otro lugar externo, todo ese poder está en nosotros, se tiene que ser valiente para poder crear una estabilidad en eso y vivir bajo tus propias reglas. Es aburrido muchos días de la vida hasta se siente que es justo morir no podríamos pensar en una eternidad aquí, en este mundo que muere. Entre más crecemos y más comprendemos la vida, los episodios de depresión son aún más dolorosos. Me he dado cuenta que la vida por sí sola no tiene ningún sentido, las cosas que hacemos son las que le dan sentido a la vida.

Les contaré una pequeña historia que nació de una realidad de mis pensamientos para que comprendas que la vida por sí sola no tiene ningún sentido. Lee y reflexiona concéntrate y imagina

En un prado verde a lo lejos de un pequeño pueblo vivía un hombre su nombre era Innu él se había mudado lejos de su pueblo, estaba cansado de su rutinaria vida. Él trabajó durante mucho tiempo en cosechar la tierra trabajaba casi todos los días podrías pensar que ese tipo de vida no es nada inspiradora pero, lo que no saben es que Innu sin darse cuenta disfrutaba sembrar en sus parcelas de tierra. Cosechaba maíz, frijoles, bananos, aguacates, café, en la mayoría de sus tierras cosechaba café y cuando lo cultivaba Innu lo vendía y con ese dinero le alcanzaba y hasta ahorraba, con eso pudo comprar más parcelas de tierra cultivar distintos frutos.

Con el dinero que ahorró construyó su casa una casa pequeña de ladrillos con una habitación, cocina, sala y baño. Afuera de esa casa tenía un patio con árboles de frutas como naranjas, limones y mangos. Innu era conocido en su pueblo lo apreciaban por ser un hombre trabajador y bueno, Innu jamás había salido de su pueblo, en ese pueblo las personas solo trabajaban se casaban y tenían hijos.

Innu aún no se había casado, ni pensaba en querer tener hijos, después de algún tiempo de vivir en su acogedora casa, Innu fue perdiendo el sentido de todo lo que lo rodeaba. Él pensaba que quizás lo que le hacía falta era casarse y tener hijos para que su vida cobrara sentido, Innu no quería tener que casarse él sentía que no había nacido para eso, Innu decidió vender todo ahorro la mayor parte de su dinero y tomo una pequeña parte para construir una casa en medio de un prado verde.

La nueva casa de Innu era como sacada de un cuento mágico en ese prado había una cascada hermosa, en las tardes mientras Innu tomaba un café podía escuchar el ruido que de la cascada, en las mañanas los sonidos de los pájaros eran hermosos, y el clima durante la noche era agradable.

Después de varios días Innu empezó a deprimirse, sentía que su vida estaba estancada que la magia de ese lugar se había convertido en una terrible tristeza. Innu era aún joven tenía 48 años aún le quedaba mucho tiempo de vida, Innu estaba sano de su cuerpo pero su mente agonizaba día con día su estabilidad se desplomaba y él no sabía qué hacer para ordenar sus ideas, pues Innu solo conocía el pueblo y el prado.

Una tarde mientras Innu se arropaba mientras afuera llovía a cántaros, Innu sacó sus cosas viejas de un pequeño Baúl y encontró un mapa, él tenía el dinero para viajar Innu con mucha valentía empacó su ropa al día siguiente y se marchó. Llegó a la estación de pueblo y se fue en autobús hasta la ciudad, Innu era muy inteligente aprendía rápido consiguió un empleo como supervisor de construcción.

En ese lugar se dio cuenta que lo que estaban construyendo era un hotel, pues la ciudad era bastante turística. Innu tuvo una idea él pensó que si rentaba su casita del prado como una especie de Hotel podría ganar dinero, y las personas que venían de turistas serían felices quedándose varios días en esa casa que a él le parece un lugar mágico cuando estás solo unos días. Innu aprendió cómo funcionaba rentar lugares y empezó a rentar su casita, en muy poco tiempo la casita de Innu fue un destino turístico para las personas locales y personas extrajeras.

Innu al pasar de los años compró más propiedades cerca de ese prado, construyó únicamente tres casitas, compró todo el terreno y contrató a personas para que cultivaran la tierra y de esa forma ofrecerle a los visitantes alimentos orgánicos. Para Innu era importante cuidar y preservar la naturaleza y por eso compró toda la propiedad para que ninguna otra persona construyera y poblara ese lugar natural.

Las construcciones que Innu hizo fueron con materiales hechos de la tierra como ser ladrillos y techos de teja. Innu se dio cuenta que el sentido de la vida es lo que uno hace con ella, y no lo que la vida hace con nosotros. En los días en que Innu vivió en esa casita del prado, en muchas de las tardes sentado en un sillón en sentía como la vida seguía su curso, mientras él sentía morir de depresión sin saber hacia donde ir.

La vida pudo pasar y desintegrar con el tiempo a Innu, pero en cuanto él decidió salir de ese lugar y ocupar su vida en aprender y hacer cosas nuevas y positivas la vida cobró sentido para él y siguió viviendo su vida y no dejando que la vida pasara por él.

Acabo de imaginar y sacar de mi imaginación esta pequeña historia de Innu. Estoy preguntándome si me siento como Innu cuando la magia de esa casa en el prado murió para él, o si me siento como cuando Innu encontró ese viejo mapa.

¿Quizás solo falte la valentía? ¿Tú en qué lado de encuentras?

Fotografía Tomada De Pinterest

Categorías:KAFME ESCRIBIENDO

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