
NO1
¿Tienes que olvidar para poder entrar? ¿Qué pasa cuando puedes recordarlo todo y tienes que construir la idea de una realidad para poder sentir que, de alguna manera, compartes el espacio constantemente con otras personas? Pero cuando cierro la puerta, cuando la cierro completamente, surge una mirada interna desde todas las direcciones. Y cuando estoy ahí, las memorias caminan tanto en reserva como hacia adelante; el sol se oculta y vuelve a salir por la mañana, el reloj mueve toda su estructura de la misma manera que el día anterior, y no hay absolutamente nada que nos detenga, aferrados al tiempo. Me miro en el espejo y me veo como en esa primera memoria mía, cuando lo hice por primera vez. Puedo reconocer mi forma, realmente estoy aquí, pero la apariencia ya no luce como en ese primer vistazo. Ahora es una mujer en sus mediados veinte quien crea esa imagen, pero la conciencia que la observa está intacta, y se siente eterna.
NO2
Vivo actualmente en la capital de Colorado, ubicada en la región Oeste del país, al este con Kansas, y desde la categoría conocida como el 38º estado de los Estados Unidos. Mi amiga, nacida en Kansas, pasa a recogerme alrededor de las 5:30 de la tarde para manejar hasta Colorado Springs. Sus padres están de visita en la ciudad y, después de un año de habernos conocido como alumnas para una certificación internacional de yoga, ahora estamos en el presente, y estoy a punto de conocer a sus padres, lo cual me parece un gesto significativo para nuestra amistad. Mientras su carro se pone en movimiento hacia la dirección de este restaurante italiano, las calles extensas y abiertas se esparcen. Puedo escucharnos desde un lugar que se siente lejano, teniendo esas conversaciones dentro del auto en movimiento. Estamos haciendo que esas palabras sucedan en inglés, pero sé que estamos hablando desde el alma.
NO3
Capturada vida, capturada presencia de mi existencia.

NO4
Llegamos al restaurante y no hay nadie esperando. Hay tantos seres humanos con vida dentro de una construcción tan pequeña: unos están entrando, otros están saliendo, algunos están teniendo conversaciones y comiendo al mismo tiempo. Me estoy moviendo al baño mientras veo mi elección rápida de un outfit: unos pantalones de estilo paracaídas de la marca Levis y un bandeau drapeado color café, top de Zara, que compré en uno de mis pedidos a la tienda el verano pasado. Lo combiné con unas sandalias de tacón minimalista y todo eso lo recogí y armé de manera inmediata, corriendo a prisa después de salir de mi oficina. Entonces, estoy observando esta forma mía a través del espejo del baño del restaurante y puedo escuchar las voces de sus padres buscando a su hija en una de las mesas del lugar.
NO5
Me lavo las manos, salgo del baño y camino hacia la mesa. En el curso de inglés que estoy tomando, los videos de las presentaciones también enseñan ejemplos culturales. Se dice que en los Estados Unidos, cuando saludas a alguien, das un buen apretón de manos. Le doy un apretón de manos a su padre mientras lo veo firmemente a los ojos, y un abrazo cálido a su madre. Entonces, dos lenguajes se mezclan en mí en la forma en la que me estoy presentando, ya que el abrazo a una mujer siempre me genera más confianza. Me integro a la mesa y entro en la conversación que involucra a estas tres personas, y en ocasiones a las de las personas que trabajan en el restaurante. Estoy, de nuevo, observando ese movimiento. Le pregunté a su padre cómo conoció a su esposa, y puedo ver cómo sus ojos se iluminan y su memoria viaja a ese primer vistazo casi 60 años atrás. Estamos sonriendo todos y mi corazón agradece la cálida bienvenida de una familia tradicional estadounidense hacia mi existencia.

NO6
Este restaurante tiene una verdadera escena de comida y de historia. La pasta que llega a mi mesa es una experiencia de sabiduría gastronómica, y este momento es tan perfecto.
NO7
Nos preparamos para retirarnos y movernos ese viernes por la noche a una de sus casas en Colorado. Es mi tercera vez en esta propiedad. Son estas formas de arquitectura histórica, sostenida por unas bases poderosas y por un espíritu que cobra identidad propia. Había estado aquí el invierno pasado y estos días de principio de otoño traen una sensación profunda de belleza que entra a mis ojos. Esta propiedad y yo empezamos a vernos con una nueva familiaridad, y ambos entramos en un poco más de confianza.
NO8
Cada detalle de esta propiedad parece tener vida propia, como una acumulación de pensamientos logrando materialización, y mi ojo humano da tantos vistazos diferentes a cada detalle. Esto tiene una inmensidad tan grande, lo suficiente como para descubrir cada una de sus formas de construcción cada vez que vengo. Con esa percepción abierta, camino hasta las escaleras y elijo una habitación diferente esta vez. Antes de dormir, me quedo en una conversación abierta con mi amiga, y cierro mis ojos. Con mi autorización, ella empieza a usar una de sus tecnologías para la energía de mi cuerpo en esos momentos. Se llama «idioma de la salud» y no tiene ningún tipo de instrumentos aparatosos ni olor a medicina química, como esos nervios que siento cada año cuando hago mis exámenes anuales en el hospital para checar mi salud. Esta tecnología que ella usa se basa más en ir a la raíz de cualquier cosa externa e interna que esté causando una reacción estresante en la funcionalidad de mi humanidad, logrando una sincronización y armonización para poner a mi cuerpo, desde la conciencia, en un estado óptimo. Ella cierra los ojos y yo cierro los míos; ella está hablando y preguntando a una de mis manos formas de comunicación: “sí” y “no”. Ella hace las preguntas y yo entro en una rendición de mi cuerpo, mientras mi conciencia da las respuestas. La sesión termina después de un largo periodo de tiempo, ella deja mi habitación, y entro en un sueño profundo.

N09
La habitación está decorada con creaciones hechas con una madera de una calidad que se sostiene en los diferentes periodos de tiempo, los colores de las sábanas son cálidos y claros. Hay recuerdos en fotografías de su familia por toda la casa y voces de artistas de épocas pasadas. Las ventanas son largas y grandes, y puedo escuchar el sonido de las cascadas. Mi amiga ha dejado la ventana abierta para que pueda escuchar el sonido. Una oscuridad toma el color de lo externo, he dejado solo dos lámparas encendidas y las estrellas están iluminando toda la noche allá afuera.
Esta casa es gigantesca y yo estoy acurrucada en una de las habitaciones. Entro en este sueño profundo, y mi cuerpo cae rendido en ese instante, pero todo lo que me mantiene viva sigue despierto, funcionando dentro de mí. Algunas memorias de recuerdos aparecen como videoclips, unos pegados sobre otros, y todas esas perspectivas, esas primeras impresiones, permanecen ahí como una verdad inexplorada, y están apareciendo aquí en la lucidez de mi sueño, porque las he explorado y puedo verlas de reversa. Puedo volver a verlas por primera vez y veo cómo cada una de ellas ha sido una decisión consciente a explorar. Realmente no nos quedamos en lugares o personas sin algún propósito interno; entramos porque hay algo vivo dentro de nosotros, desconocido, que queremos explorar. Y sin las expectativas de querer darle forma a lo inexplorado podemos encontrar nuestras propias construcciones de esas interpretaciones exploradas, y eso también forma parte de la construcción de nuestra vida. Eso es necesario, y hay una parte de la materia que construye nuestra humanidad que tiene esta necesidad a gritos de querer agarrarse para sentir que existe, pero cuando sueltas, cuando sueltas solo estás creando espacio para nuevas exploraciones desde ese YO tuyo que evoluciona constantemente, que crece y que no puede quedarse en lugares o con personas que ya no crecen con él.
Y duele, duele en cada parte de la existencia dejar ir, porque eso también significa dejar ir partes de nosotros. Entrar a lo desconocido es aterrador, pero es la única prueba de avance, moverse a lo que decimos «hacia delante», al lado al que le buscamos un sentido, pero a diferencia del reloj, de la contabilidad del tiempo, de los calendarios, de la repetición de tradiciones, eventos y guiños culturales, y experiencias de estaciones y edades, tenemos el poder de avanzar, de ir en contra de todo eso, de despertarnos cada mañana y respirar desde todo eso que verdaderamente somos. Estoy agarrada de las manos de todas mis memorias hasta ahora, estoy haciendo los círculos giratorios, a través de todos esos tiempos que han pasado, y estoy llegando y yéndome, y buscando quedarme, pero al mismo tiempo sabiendo de ese compromiso tan grande conmigo misma de buscar ese lugar que ahora he encontrado desde esta observación interna a la externa.

N010
Después del círculo de personas y las memorias que las guardan, siento un mix de energías separándose unas de otras, saliendo desde los dedos de mis pies como si fueran un puñado de hojas secas caídas de muchos árboles en otoño, mientras el viento las sopla. Siento todas estas energías saliendo de mi cuerpo y, en medio, estoy yo, está mi energía y una luz intensa de color amarillo, de color divinidad, vibra a través de mí. Cuando estas energías intentan salir de mi cuerpo, hay unas que se quedan atoradas a través de mi garganta, y trato de abrir mis ojos, pero me quedo atrapada en mi propio cuerpo, y mis ojos no puedo abrirlos, parecen estar sellados con un pegamento, y estoy aterrorizada. De repente puedo ver, puedo ver incluso con mis ojos cerrados, y siento la presencia de dos entidades. Hay una voz escalofriante que está hablando cerca de mí, incluso siento cómo mueve mi cabeza para acomodarme entre las almohadas. Está diciendo que hay alguien ahí queriendo hablar conmigo y puedo sentir otra presencia sentada bajo la luz de una de las lámparas. Digo que no quiero hablar con ella, y estoy tratando de pedir ayuda. Luego puedo reconocer a esas energías dentro de la casa y las observo. Les digo: yo no soy eso, sé que hay oscuridad en mí porque he venido desde ahí en la búsqueda de la luz, desde cualquiera de las formas en las que he existido antes, pero estoy aquí ahora. Y puedo sentir el amor, puedo sentirlo, puedo sentir que soy eso incluso en todas las paredes de construcción hacia lo externo para cuidar mi propia energía. Puedo sentir esta divinidad, este amor, y en la imperfección de mi propio aprendizaje constante, puedo sentir lo que verdaderamente soy. Y cuando observo a estas dos entidades en la habitación, doy una mirada desde el alma con compasión y digo: les envío luz, les envío amor, y puedo ver cómo se convierten en nada. De repente siento una vibración que hace vibrar todo mi cuerpo, destruye toda la casa y la vuelve a armar casi al instante, y siento la presencia de Dios, él está aquí, está ahí y desde todas las direcciones conmigo, lo siento dentro de mí y puedo ver mi camino hacia él, puedo sentirlo. No hay reglas, no hay formas, no hay expectativas, hay una verdadera liberación de darle forma a mi vida desde todas esas cosas en las que verdaderamente creo. Siento su sonrisa, siento una experiencia que me dice que no debo preocuparme por nada ni por nadie más, solo por vivir, por respirar, por ser yo misma, y es como quiero seguir viviendo.
N011
Abro mis ojos a la realidad en la que estoy existiendo, voy al baño y veo todas las decoraciones de cuadros de peces y los espejos grandes. Estoy integrando y recordando todo lo ocurrido mientras mi cuerpo dormía sin poder despertar. Tomé mucha agua antes de dormir y puedo ver mi orina salir en un color con tonalidades negras. Mi amiga había hablado de esto conmigo mientras hacía «Bodytalk», sobre que al hacer todos estos alineamientos podría tener estas expresiones corporales, y me siento como si me hubieran removido todas esas energías que no eran mías. Estamos expuestos a tantas personas que no conocemos, a tantas cosas y movimientos, que podemos llegar a absorber cosas que no son nuestras, y es tan importante estar en esta conversación interna con nosotros mismos, para recordarnos quiénes verdaderamente somos, cuidar de nosotros mismos y hablar desde esa verdad nuestra. Esa es nuestra protección: hablar desde nuestra verdad.

N012
Bajo como una pequeña niña en mis pantalones de rayas por las escaleras, para abrazar a mi amiga y decirle «Feliz cumpleaños». Toda la luz ilumina la mañana, todos los árboles bailando con el viento, el frío que expresan las montañas de Colorado, el tiempo que registra mi existencia, la respiración que me hace sentir viva, los ojos sonrientes de extraños hacia los míos, la música a todo volumen mientras soy copiloto en la carretera, mi humanidad, mi preciosa humanidad, las diferentes tonalidades de mi risa mientras crezco. ¿Puedes pensar en esto? Esto también está hablando de ti. ¿Puedes verlo ahora? ¿Dónde es que estás ahora?
N013
Salimos de la propiedad y nos dirigimos a un Starbucks. Vamos por el área de autoservicio, y estoy diciendo en tres ocasiones «Es el cumpleaños de mi amiga», y la persona que nos está dando el café está en modo automático. No sé dónde están sus pensamientos, pero no están en nuestra conversación actual. De repente estamos riéndonos, estamos hablando de ser agradecidas, y este café negro me está sabiendo tan bien. Y cuando esos días lleguen, cuando esos días de perturbación y oscuridad lleguen, me recordaré mi camino, hasta donde estoy ahora y hasta donde quiero llegar. Me llevaré al centro de lo que verdaderamente soy, pero si antes de recordar, si antes de recordar tengo que llorar, tengo que gritar, tengo la sensación de renunciar, me siento perdida. Si me siento perdida, si me siento jodidamente enferma y cansada de vivir, lo voy a experimentar con gracia, lo haré desde ese observador que es una extensión del mío interno. Pasaré el puente y me llevaré de nuevo hasta el centro, me llevaré a mi verdadera casa, a donde pertenezco, y ahí, estando ahí, me mandaré amor y buena energía a mi existencia desde todas las direcciones hacia todos los tiempos.
N014
No dormí ninguna de esas horas el viernes 20 de septiembre de estos dos mil veinticuatro, mientras mi cuerpo aparentemente estaba dormido en esa cama. A la noche siguiente, a la medianoche, dejé todas las luces encendidas. Tenía miedo de ir a dormir. Dejé las puertas abiertas por si sentía la necesidad de correr, pero volví a confiar, volví a dormirme y esta vez entré en un sueño profundo, donde el recordatorio de que Dios está conmigo estaba presente. No hubo ninguna energía externa, ni buena ni mala, que pudiera interrumpir la mía y mi propio movimiento. Estaba ahí, existiendo en el mío mientras mi humanidad descansaba. Desperté a diferentes repeticiones de números, volví a dormirme, y si puedo recordar, y si puedo soñar y viajar de regreso a casa, y si puedo despertar ahí adentro y afuera, y si puedo vivir desde el poder de recordar entonces quiero abrazar todo esto, porque esto significa que estoy viviendo desde mi verdadero ser auténtico.
