Cada ser humano allá afuera está entregando su propia expresión de vida en cada lugar, sociedad, política, religión, creencias, o de lo que sea que esté creando o siendo parte, y se desperdiciaría la vida si en lugar de vernos a nosotros mismos primero, estuviéramos viendo sin pestañear esas expresiones de las que no tenemos control.
Cuando me llevo a mi mundo interior, me doy cuenta de que existo, que los espacios suficientes y necesarios que mi alma necesita para la observación, comprensión y entendimiento de la vida hasta ahora, y que mi voz es valiosa y es importante para usarla a favor del cuidado y la preservación de la belleza que existe en la naturaleza, en el amor, en lo que es verdaderamente importante y divino. Y en esa ubicación de mi realidad, busco herramientas necesarias para centrarme en mi lugar, en donde mi vida está sucediendo ahora, en este momento en la Tierra.
Todos poseemos la capacidad de cambiar al mundo y hacer de este una experiencia armoniosa, pura, respetuosa y verdadera; pero sin duda, es un compromiso que empieza con nosotros mismos primero. Y en la escuela de la vida aún estoy y sigo aprendiendo, y tengo por aprender mucho, pero por ahora, encaminada en mi propio movimiento, me detengo a observar la figura masculina que me abraza al quedarme dormida y se transfiere a mis ojos como un color raro del agua a través del color de sus ojos.

Y mi alma desintegra toda materia física a través de mis ojos, y el cuerpo que me sostiene trata de traducir la sustancia de tu existencia para que pueda verla más allá de mi cerebro humano. Entonces, en esa desintegración, empieza por tu piel, en donde predominan colores parcialmente rojo y naranja. Me pregunto si cuando la naturaleza estaba haciendo su mezcla en el vientre de tu madre, se inspiró en el Desierto de Namib – Namibia (África del Sur), para la pigmentación de tu piel, me pregunto si el color tan pálido y blanco de tu tez, con algunos contrastes rosados, es tomado como inspiración de la piedra de alabastro, o si el color tan extraño azul de tus ojos ha sido tomado como inspiración de las aguas cristalinas y puras de alguno de los cenotes de México.
Y si el color de tus labios y la dulzura en ellos se tomó de la receta que hace suceder el néctar en las flores después de tomar su rocío en las mañanas, y si el olor natural de tu cuerpo es alguna mezcla diseñada específicamente para mi sentido del olfato, que lo vuelve tan intoxicantemente relajante en los primeros segundos que vuelvo a olerte. Me pregunto si tu altura es lo perfectamente diseñada para que los centímetros que me faltan para alcanzarte me permitan jugar al escondite en las sombras ilusorias que genera mi cuerpo cuando estoy dándote besos en diferentes partes de tu cuerpo, y si tu mirada y el poder que tiene cuando ves mis ojos fue tomado de la energía de un rayo y el contraste con la lluvia mientras cae desde el cielo, y si tu sonrisa de amabilidad mientras brillan tus ojos es un regalo sensorial como los que me hace sentir un arcoíris después de que pase la tormenta.
Y en esas primeras interpretaciones de mi alma al anecdotario de mi conciencia, también está la observación de cuando lo opuesto a la belleza hace sus primeras apariciones. Cómo algo tan extremadamente hermoso y puro tiene tanta diversidad de contrastes, y cómo tu miedo puede a veces parecer un volcán dormido, que sigues aprendiendo a organizar y a reconocerlo, no como quien eres, pero que es parte de ti. Y cómo la ira y el enojo en ti pueden percibirse como vientos huracanados a punto de hacer desaparecer toda una ciudad costera, corriendo con el viento a miles de millas por hora, pero que también estás aprendiendo a controlar. Y cómo tu semblante de nostalgia lo percibo como un precioso atardecer ocultándose en el horizonte, y cómo el resentimiento lo cargas como una corriente subterránea que erosiona lentamente las rocas, y cómo las expresiones de tu rostro que reflejan odio por situaciones pasadas se sienten ante mi vista como un fuego imparable que destruye, y cómo el desprecio con el cual te refieres a ciertas cosas lo siento como un hielo que cubre todo un precioso lago y aísla todo lo que está abajo.
Veo que en los colores de tu existencia bailan diferentes tonalidades y contrastes, pero veo también una puerta de luz que está en tu alma, en el camino de seguir, y desde ahí veo indicios de despertar y conciencia, en donde con todo y esas pasadas experiencias, aprendizajes, heridas, decides crear una verdadera realidad alineada a lo que quieres experimentar. Abres tu corazón hacia el mío y me permites sentirte, y como tu amor lo siento como una energía que me nutre, que siempre está, aunque no te vea físicamente todo el tiempo.
Y como la paz que siento estando en una misma habitación contigo mientras estás ocupado haciendo otras cosas, se siente como un lago en calma al amanecer, donde el agua refleja el cielo sin distorsión. Y como cuando te veo practicando gratitud y enfocado en las cosas que verdaderamente son buenas e importantes para ti, es como la tierra que recibe la lluvia para convertirla en vida sin resistirse. Y como el hecho de que confíes en mí, y yo confiar en ti, se siente como el pájaro que se lanza al vuelo sintiendo que el aire lo va a sostener. Y como tu generosidad a los que quieres y a mí es como el árbol que da de sus frutos, que da sombra, y oxígeno sin pedir nada a cambio. Y como la admiración que siento por ti me hace sentir como mirar una noche estrellada y quedarme sin palabras, y reconozco una grandeza en ti, sin la necesidad de poseerte, ni compararme, solo por el puro placer de admirarte.
El cariño que siento cuando me lo das es como un sol tibio por la mañana en mi piel, a una temperatura ideal. Y la inspiración que me hace conocerte y tenerte en mi vida es como observar el viento meciendo los árboles sin romperlos. Y la ternura que siento al verte dormido mientras te muevo hacia mi pecho y te abrazo es como sentir la belleza de una cría en sus primeros pasos. Y como cuando mi cuerpo se entrega al tuyo, siento éxtasis, como si mi alma se uniera con el todo y desapareciera de cualquier separación o realidad ilimitada, y pudiera sostenerme en la pura verdad contigo. Es como sentir que fuera el sol tocando el horizonte y el cielo se encendiera.
Y como ver a veces el orgullo que transformas en algo sano es como observar a un león observando su manada desde la colina. Y como tu fuerza es como una ola poderosa que rompe, que penetra la costa y transforma la orilla. Y como tu inteligencia técnica es como un espiral perfecto de un nautilus, y como parece que puedes manejar todo lo que está en tus manos con precisión, enfoque y determinación. Es eso lo que estoy viendo ahora, aun en la prueba y error de tus propios aprendizajes. Y como la inteligencia divina con la que sientes tu conexión con Dios es una entrada desde tu vida humana a la expansión constante del universo y la conciencia. Y como tu inteligencia humana es como un universo en miniatura que sostienes y que vas descifrando cada vez más en cada experiencia, aprendizaje, conciencia. Una inteligencia que vas transformando en un sueño lúcido en donde deseo que puedas verte desde todas las direcciones de la existencia en esta vida que transitas, desde la naturalidad de tus puras emociones humanas, que sé que eres capaz de superar desde la naturalidad de la confrontación, estudio y entendimiento de ellas.
Siento absolutamente todo de ti a un porcentaje en su límite porque es mi subconsciente y conciencia la que te observa a través del vidrio de mis ojos humanos, y aun en todas esas partes que aún no soy consciente de ti, y aun en todo ese desconocimiento en lo que tu yo futuro se decida convertir, te observo ahora en este preciso momento, y navego las interpretaciones de tres diferentes realidades contigo: la mía, en el silencio y privacidad de toda esa vida en donde no estuviste antes; en lo que estoy siendo ahora y me quiero convertir en el futuro; la realidad tuya, de quien eres ahora y lo que te das permiso de compartirme de tu pasado, y lo que quieres experimentar en el futuro; y la realidad nuestra, que ambos estamos creando desde este momento en nuestras vidas en donde nos encontramos y decidimos estar juntos.
Y desde aquí, a la figura masculina que veo más allá de su propia materialización física, deseo toda la realización de los sueños y deseos desde la pureza de tu verdadera identidad y tu alma, porque mereces transitar el camino que tu alma necesita para la evolución de su conciencia. Y todas esas expresiones de tu rostro merecen experimentar todos los grados de felicidad en tu vida, como una mariposa que se posa en tu nariz sin avisar.




















