El México que nos unió para luego separarnos

Se apagaron las luces al regreso de la festividad quería acercarme para abrazarlo fuerte, el frio nos estaba congelado las entrañas. Se durmió inmediatamente no me dio sus brazos, su respirar estaba lejos del mio y no entendía que era lo que estaba pasando. Como era posible que el hombre de mis sueños se había convertido en un desconocido. Llego a casa antes de la medianoche, me dio un grito fuerte dejándome asustada, quien era ese de la tez pálida en mi habitación. No sabia como reaccionar, me impulso abrazarlo fuerte mientras los besos sucedían sin sabor, no se dejo de amar solo se transformo en un amor agradecido. Nadie te otorga libertad eres quien debe darse el mundo. De alguna manera el me dio una de las llaves que abrió la ventana para mi vuelo en mi descanso puedo quedarme mirando hacia atrás por unos minutos, le vuelvo a sonreír y quiero regresar.

Fotografía Bret Watkins

Habían dado las doce de la media noche salí corriendo para ver los juegos artificiales, no se encendió ninguna de las luces. La magia se alejo no desea siquiera despertarla por ahora. Feliz navidad mi amor, no lo escuche decir. La mente estaba corriendo en otro lugar, no estaba conmigo. Se quedo observándome por lapsos cortos de tiempo, no podía descifrar quien era esa mujer que lo abrazaba buscando calor. Eres una pequeña semilla destinada a florecer, las condiciones climatologías no han sido buenas, el aire se llevara a la pequeña semilla a nuevas tierras fértiles. Los ojos están puestos fijamente en la semilla mágica, no entienden porque no puedes crecer; estas parado en las tierras fértiles, es la presión de las miradas lo que no te deja levantarte. Los días para pensar no los estas utilizando, te abstraes en la materia que creas. Se que no te quedaras encerrado en la habitación viendo a través de un celular los sueños de alguien mas, se que despertaras y cumplirás todos los tuyos.

Fotografía Bret Watkins

Los aires helados del volcán están bajando hasta mi pequeño hogar, no había conocido la nieve antes ni mucho menos la sensación a 0 grados. Experimentar nuevas sensaciones me avisa que voy en la ruta correcta, hace que todo vaya directo a los recuerdos. El océano de cosas ha comenzado y es abrumador, me gusta. Se viajo en autobús hasta la ciudad con el aire gris, caminaba observando las nuevas decoraciones, se detuvo unos segundos a conectar con los sentimientos mexicanos. Los turistas que vinieron de todas partes para entender de que se trata el país de la serpiente en la boca de un águila posando encima del cactus. Están bailando mueven sus caderas que dejan ver las plumas de colores, antes sus pies eran besados como es que ahora solo son una atracción para desconocidos. Dejando centavos de dolar para hacer feliz al sabio, no están en la plaza solo haciendo un espectáculo; danzan para no quedar en el olvido.

La mona lisa me persigue a todos lados, su rostro parece cambiar de expresión cada vez que me la encuentro. La he visto como una clara referencia en mi vida, la silueta es la misma pero su sonrisa me esta dando los cambiantes estados de animo. Hice un viaje corto para verla estaba lista para mostrarse al mundo, me asome a la ventana para ver el sol de Italia. Uno de los inventos estaba volando por el tejado, parecía un día normal fuera de aquella habitación en donde se secaba la obra que se convertiría en historia una vez que pisara las calles de todo Italia, la movieron a la mente de los que aun no nacen. No se si es ella quien me persigue o si soy yo buscándola en mi afán de sentirme especial. Se lo debo al mundo estoy segura, el inicio esta siendo un poco abrumador no quiero que me aleje cuando estoy tan cerca de tocarlo, voy a tocarlo. No lo siento como golpes que debo esquivar, no requiere ninguna defensa solo besos a los puños fuertes que quieren empujarme a la gloria.

Fotografía Bret Watkins

Viajaron las ideas de Da Vinci a la ciudad de México, en uno de los intentos por llevar dinero a la conservación de las obras originales. Se tocaron las replicas no pude imaginar al italiano trabajando en la madera, lo que mas atesoro de la exposición viajante es el recordatorio de Da Vinci anunciándonos en los diferentes siglos, lo capaz que eres de hacer lo que quieras. El hambre había despertado se combino con las sentimientos frustrados que me pedían a gritos que los dejase salir, no los ignore tampoco los deje en el olvido, los agarre fuerte y les hice ver mi respirar. Quedaron cautivados con el movimiento del tiempo, soy parte. Me dejaron en paz y a partir de ese momento solo me dedico a vivir. Diciendo ¡Hola! a lo que quiere venir y despidiendo a lo que nunca tuvo intención de quedarse.

Se asomaba el atardecer de colores grises, la contaminación lo tiene secuestrado. No quieren reaccionar y darle la medicina que cure el humo para que deje de meterse en las narices todo el día. Se despidió de Da Vinci y sus obras replicadas, se envió un beso a la infraestructura tambaleante. La crisis económica del año que despedimos dejo a casi todos sus habitantes recluidos en la ciudad, las fechas en las que antes usaban como excusa para viajar. Buscamos un lugar para comer mientras nos perdimos en las caras tocándonos unos a otros, estaba repleto el lugar no se veía por ningún lado un restaurante para cenar. Se encontró lo que nos saciaría después de haber dado vueltas en círculos, nos sentamos en aquel bonito lugar mientras agarrabas fuerte mis manos. Acabas de darte cuenta que se aproximaba nuestra despedida, encontraste a medias lo que dejaste completo, nada te garantiza que habrá un poco cuando puedas regresar, habrá todo porque soy todo.

Fotografía Bret Watkins

Los cuerpos se juntaron dentro de las sabanas, el hambre había tomado otra forma querías alimentarte del cuerpo que jurabas era tuyo, no pude hacerlo esa vez, las manos lo defendieron. Te deje pasar para calmarte, no tienes la culpa de los cambios, has hecho todo bien, siempre haces todo bien. Eres a quien tengo en un altar con las velas de colores que había comprado para una ocasión especial. Mi amor mi dulce amor se que seguimos abrazados en aquella cama, estaré besando tu frente mientras duermes, es tu lugar y no tengo ni un solo de los pensamientos en quitarte. Puedo tocar las formas que me alejen de ti, no tengo miedo a que ninguna me atrape. Se que estaremos bien 🙂

Fotografía Bret Watkins

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