¿Qué es el amor?
El amor nace de la necesidad de verse a través del otro y sentirse amado. Sin embargo, la realidad es que el amor debería nacer desde la necesidad de conocerse a uno mismo para aprender a amarse. Solo así, por conciencia, se puede abrir un espacio para ver al otro y aprender a amarlo. El amor, como cualquier otra experiencia de aprendizaje, inicia siendo confuso, doloroso, escandaloso e intenso. También causa incertidumbre, pero cuando la intención de amarse y conocerse a uno mismo está encendida desde adentro, esto es una motivación que viaja desde la divinidad.
El amor comienza con una decisión: ¿Quiero conocerme? ¿Quiero amarme? ¿Quiero amarte? El amor lo es todo, porque una vez tomada la decisión, se abren todas las posibilidades y la oportunidad de construir nuestros propios conceptos sobre cómo queremos vivir nuestra vida.
Desde ese amor hacia mí misma, me pregunto:
- ¿Cómo cuido lo que como?
- ¿Cómo cuido mi cuerpo?
- ¿Cómo cuido mis pensamientos?
- ¿Cómo soy honesta conmigo misma?
- ¿Cómo invierto mi energía en las cosas que realmente quiero experimentar?
- ¿Qué tipo de familia quiero construir?
- ¿Qué tipo de relaciones quiero tener?
Y cuando, conociendo esas respuestas para mí misma y desde esa libertad elegida, agregamos: ¿Desde ese amor hacia mí misma, me tengo paciencia, cuido mi energía, abrazo los fracasos que me llevan a aprendizajes, abrazo el dolor de la decepción y sigo abriéndome al mundo? Porque ninguna acción del otro es personal. Yo estoy en control, en absoluto control, de mis palabras, de mis acciones y de mi imaginación. Eso me pertenece y de eso soy responsable.
Y cuando aterrizamos esto, podemos empezar a agregar al otro:
- ¿Cómo amo al otro?
- ¿Cómo cuido al otro?
- ¿Cómo me comunico con el otro?
- ¿Cómo respeto al otro?
- ¿Cómo soy honesto con el otro?
- ¿Cómo me expreso ante el mundo?
El amor también es soltar, es confiar, es reconocer y pedir perdón por nuestras acciones y palabras. El amor también es responsabilidad, es sentir el dolor profundo cuando algo se pierde, pero también es ver cómo ese amor se transforma y regresa en millones de formas diferentes, más sabio, más pacífico, más calmado. El amor es dejar ir versiones de nosotros mismos que deben irse para dar lugar a las nuevas versiones en las que nos transformamos. El amor es validar, apreciar y agradecer a todo y a todos aquellos que han sido parte de nuestro aprendizaje, a través de los espejos del otro. El amor es un constante aprendizaje, es aceptación de la realidad del surgimiento de las cosas y los demás, confiando en que es parte de algo más grande que tendrá sentido en nuestro camino de vida, desde donde estamos ahora hacia donde queremos ir mañana.
El amor es la respuesta a todas las preguntas, es el agradecimiento a todos los registros de toda actividad con vida, es la apreciación a la vida. Y aun como estudiante del amor, es mi destino final experimentar este estado permanente y eterno de la búsqueda más grande de cualquier tiempo: el amor.
Escrito por Kafme
