
Escena 1: La desconexión inicial
En la realidad de la tecnología rodeando mi actual existencia mientras hay cámaras que me están capturando todo el tiempo a través de mi teléfono, bloqueo el ruido y la luz de esa pantalla y me sumerjo en un profundo sueño.
Escena 2: El edificio y las cuentas pendientes
De repente despierto y las figuras que crean esa estructura donde estoy al principio parecen las de un complejo de departamentos, y estoy sentada enfrente de alguien que está buscando información en un computador, y le digo firmemente en la conversación que esa persona de la que estamos hablando ya no vive en ese edificio y que si puede buscarla en la información de su data para confirmar, entonces escribe el nombre completo y aparece que efectivamente esa persona ya no se encuentra en ese lugar pero que hay una cuenta pendiente con ella, y me queda claro que eso se debe de solucionar para cerrar ese asunto y dejar ir a esa persona.

Escena 3: El baño y la desorientación
En una rapidez que no alcanza para contarse en ninguna posibilidad que fracture y retenga el tiempo, luego me muevo hasta un extenso baño como si se tratara el de un hospital, y tengo la emergencia de orinar, pero cuando estoy completamente desnuda en ese baño, me cuestiono acerca si esa es la verdadera realidad, y mi mente empieza a decirme que algo que se está perdiendo algo que no encaja y que no tiene sentido, me pregunto dentro de ese lugar si es que simplemente son pasos en falsos de mi mente, entonces en lo que tomo esa decisión de orinar o no hay un espacio de tiempo prolongado en donde personas afuera me están preguntando si estoy bien, que deben entrar, y alguien está empujando la puerta, y simplemente orino y luego me desmayo y puedo sentir como el alma deja el cuerpo y muchas personas entran a ese baño para tratar de despertar ese cuerpo.

Escena 4: La danza del renacimiento
Luego aparezco como la persona principal de una gran escena con un vestido entallado en mi piel con todos los colores de la bandera del país en el que nací, Honduras, y parece que hay muchas personas esperando a que dé mi gran espectáculo de baile, y empiezo a hacer diferentes formas con mi cuerpo como si se tratara de una danza profunda de Ballet, y entro a una sensación de bailarina y me quedo atrapada en esa sensación, luego termino de hacer ese baile y todas las personas aplauden.

Escena 5: El teatro y la puerta al pasado
Hay un ejercicio a la puerta de entrada de ese gran teatro, las personas empiezan a llenar de yeso su cara, y la sensación de la persona actual que estoy saliendo está esperándome afuera, pero antes de llegar hacia él, me doy cuenta que las calles de afuera son de una Europa a mitad del siglo XIX, y hay un señor con un cabello café naranja con una mirada de confusión hacia mis ojos, y lo reconozco inmediatamente es Vincent van Gogh, y lo abrazo profundamente y sin pensarlo, la persona que está después de él, se acerca y dice, tenemos que irnos, ¿qué estás haciendo?, y ahí es cuando despierto dentro de mi sueño, y hablo con él y le digo, nosotros estamos juntos en otra vida y realidad, pero déjame estar con él ahora, esta persona se me queda viendo con una mirada de confusión y entonces empiezo un largo camino con Vincent van Gogh, todo se empieza a tornar con un cielo azul en tonos grises y con una profundidad de campo abierta y lejana, el lugar parece desolado con muy pocas casas y personas, camino junto a él, y inmediatamente en un afán que se siente como si él intentara protegerme de él mismo, me dice que se siente enfermo de su mente, yo agarro su brazo y le digo que estoy aquí con él y que todo estará bien, y él me dice que sentir mi presencia lo cura.
Escena 6: El río y la pureza
Llegamos hasta una última casa y puedo escuchar la presencia de otras personas, hay un río que está en el patio trasero, y puedo verlo a Van Gogh bañarse, está desnudo pero con calzoncillos como si también estuviera lavando su ropa interior mientras se baña, hay un niño que también se está bañando en el río, y de repente veo el cuerpo que estoy usando en esa realidad, y es el de una mujer con la tez entre blanca y un poco morena, con un cabello largo frondoso, mientras está usando un bikini, y está desnuda de sus senos, ella sostiene una mirada de amor y inocencia mientras observa bañarse a Van Gogh.

Escena 7: Los girasoles y la despedida
De repente subimos a cenar y luego eso parece terminarse, y un montón de girasoles que aún están sembrados y secos empiezan a balancearse con el viento, y todo lo que construye ese escenario se empieza a mezclar con un impresionismo y unos vibrantes colores llenos de amarillos, cafés, y verdes apagados, Vincent van Gogh empieza a tomarme de la mano, y le digo que debo de irme, pero que vamos a vernos pronto, y él empieza a verme con una mirada de desolación y no quiere que me vaya, yo le digo con total seguridad que voy a regresar, que voy a verlo pronto en Ámsterdam, y al final su mirada se cambia a una mirada de fe y esperanza.
Escena 8: El despertar y la reflexión
Despierto y veo muchas llamadas de uno de mis amigos para ir a caminar en uno de los parques de la ciudad a las 7 de la mañana.
Corro al baño para alistarme y me veo al espejo, de repente recuerdo que soñé con Vincent van Gogh por primera vez, y una enorme felicidad inunda mi corazón, soy una admirante de su obra y vida desde mi preadolescencia y es uno de mis sueños visitarlo en uno de sus museos en Europa.
Al caminar durante 4 kilómetros en el parque esta mañana, independientemente de mi conversación con mi amigo, yo me hacía estas preguntas…

- ¿Hasta qué punto tenemos libre albedrío?
- ¿Cuánto de nuestra vida está controlada por un destino?
- ¿Estamos salvando personas y el mundo mediante el amor?
- ¿Qué hubiera pasado con la vida de Vincent van Gogh si una mujer lo hubiera amado y cuidado?
- ¿Hasta qué punto la sociedad actual nos quiere hacer creer que somos seres individuales y que tenemos que ser independientes hasta en lo emocional?
- ¿Por qué hay tanto miedo a la entrega de amar al otro sin expectativas, sin condiciones, simplemente por el cuidado de querer cuidar y amar al otro, incluso en la enfermedad de su mente o en esos momentos de cuestionamientos de su propia existencia?
- Si la reencarnación es verdadera, ¿estamos encontrándonos con personas de nuestras vidas pasadas en nuestra vida actual?
- ¿Quizás cuando sentimos esa conexión con alguien es porque no es un extraño, sino alguien a quien le prometimos que lo encontraríamos en otra vida?
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