Monólogo( Audio BRUTALMENTE HONESTO 01)

Speaker1: [00:00:01] Siempre me sentí un poco culpable por no ser la más enfocada en la escuela. Recuerdo que sentía como que si estaba fallando al no ser la más seria en prestar atención en la clase o incluso quedarme dormida en la primaria y que la maestra dijera: «No la molesten a Katheryn, ella está teniendo una muy buena siesta». No sé cómo le hice en términos de la primaria, la secundaria y mi paso por la universidad. Yo realmente tenía calificaciones bastante decentes cuando realmente nunca sentí que me esforzaba por estudiar, simplemente era como si estaba poniendo atención y lo estaba entendiendo. Luego, hasta me daba el atrevimiento de contestar en mis propias palabras los exámenes, y los maestros tenían que tomarlo como bueno de todos modos, porque yo estaba explicando en esas cosas que escribía en los exámenes que había entendido lo que me querían enseñar.


Ahora que tengo veintiséis años y vivo por mi propia cuenta, me doy cuenta de lo desordenada que puedo ser a veces, me doy cuenta de lo poco enfocada que puedo ser a veces. Me doy cuenta de cómo estoy navegando la vida, pero de verdad lo estoy haciendo desde mi propia forma, a mi propio ritmo. Aprendiendo todas estas estructuras por cuenta propia y por decisión. También veo cómo las personas allá afuera se esfuerzan por tener una estructura que les haga sentir en una rutina, en una zona de confort, a salvo, y cómo yo estoy siempre abierta a cambiar todo el escenario si es necesario, con tal de seguir aprendiendo y seguir creciendo y seguir expandiendo mi forma y mi consciencia. Y no es que ellos estén mal o que yo esté bien, o de que yo esté mal o ellos estén bien.


Speaker1: [00:02:38] Realmente no es acerca de eso, es simplemente que estoy existiendo a mi forma y siento que quiero aprender a ser más disciplinada, que quiero aprender a ser más enfocada, que quiero hacer esa lista de cosas que hacer hoy y completarlas todas. Y creo que eso es lo que me estoy enseñando como persona autodidacta ahora mismo: a tener esa disciplina, a tener esa fuerza de enfoque para hacer que las cosas pasen. Pero a veces soy muy distraída y creo que es parte de mi naturalidad del ser, y trato de no ya pelearme con eso, sino simplemente ojalá encontrar y seguir existiendo en un balance. Me he sentido últimamente bastante neutralizada en mis emociones, y eso es muy nuevo de decir. Creo que a veces he llevado antes al extremo mis emociones: o estoy muy feliz o estoy muy emocionada, o estoy muy triste o estoy muy enojada. Y creo que en el pasado pensé que cada una de esas emociones merecía tener un completo protagonismo y ser cada una de ellas las que tomaran el control, y que me permitiera, cada una de ellas, experimentarlas en su totalidad.


Speaker1: [00:04:16] Y no sé si he tenido ese pensamiento porque sé que soy un ser humano, que estoy siendo temporal en mi forma física, y que la experiencia de estas emociones es realmente un regalo para sentir. Pero luego, hace poco estuve escuchando un podcast en donde las personas que son creadoras del podcast estaban entrevistando a Elizabeth Gilbert. Ay, de verdad me gusta Elizabeth Gilbert. Siento que es una escritora muy de su propia experiencia. Y bueno, ella decía algo como: «Ya no estoy de acuerdo con dejar que la emoción me domine o estar muy en una emoción y luego pasar a otra. Ahora estoy tratando de neutralizar mis emociones». Y cuando la escuché decir esto, pensé: creo que eso es lo que quiero lograr ahora. Quiero estar neutralizada en mis emociones, quiero estar balanceada en mis emociones, quiero poder lograr de forma natural y consciente observar mis emociones y no dejar que ninguna de ellas tome control o protagonismo de mí, sino ser quien las permita existir y expresarse, pero desde un análisis previo, aunque sea un análisis de segundos. Y creo que es una nueva lección o verdad, algo que quiero incluir en mi vida. Jamás antes me había sentido de esta manera, jamás había sentido que le daba tanto poder a mis emociones y no tanto poder a seleccionar a qué emoción le daba energía o le prestaba atención. Y ahora siento que he iniciado un nuevo camino en donde necesito mantener mis emociones equilibradas. Creo que llegar a ese entendimiento me hace sentir que es una forma también de estar en el presente, el poder ser también un observador y mantener un balance en esas emociones, en ese neutralizar las emociones.


Speaker1: [00:06:51] Entonces, creo que es de alguna manera donde estoy ahora mismo. Hace poco fui a un evento social en Denver, en el centro de la ciudad. Era un domingo y era de la tarde a temprano en la noche. La idea de este evento era socializar, conocer nuevas personas y bailar. Creo que es más bailar que otra cosa y tomar alcohol. Personalmente, no tomo alcohol. Creo que cuando tomo alcohol es quizás una margarita, como lo hice en ese evento. O a veces me gusta mucho tomar vino cuando cocino pasta o estoy en un restaurante italiano o estoy comiendo algún tipo de carne roja un poco fuerte, y he sentido que el vino, una copa de vino, me ha ayudado a hacer la digestión un poco más favorable. No sé si eso tiene sentido, pero es lo que he sentido. También me gusta la sangría, es como una fiesta tropical ahí adentro de frutas y vino y no sé qué otro tipo de alcohol. Pero realmente nunca lo he llevado al extremo porque he pensado que el alcohol es muy… no, no he pensado, se sabe que es muy malo para el cuerpo. Entonces he tratado de consumirlo a conciencia cuando he tenido mis encuentros con el alcohol.


Speaker1: [00:08:24] Entonces creo que trato de no tener ninguna sustancia externa a una fruta o a algo que produce la tierra o a algo que yo sé que es natural. Y bueno, a lo que voy con eso es que en ese evento estuve con una de mis amigas. Ella es de Sudáfrica y es una mujer a quien respeto y admiro, porque amo ese enfoque de ella, amo esa estructura de ella, amo cómo ha viajado y vivido en partes muy estratégicas del mundo y cómo, de alguna manera, el amor la hizo querer descubrir América y casarse con un americano. Se casaron el año pasado. La conocí de una forma muy natural, creo que fue como el destino, y es una de mis amigas y la quiero. Estuvimos en esa fiesta y ella, de alguna manera, tomó muchísimo alcohol. Estábamos tratando de tener una comunicación dentro de toda esa fiesta, de toda esa energía, en donde yo le decía: «¿Cómo estás? ¿Cómo te va en tu nuevo trabajo? ¿Cómo te va en tu matrimonio?», y ese tipo de preguntas. Y ella las contestó todas y me alegré por ella. Pero luego, entre más el alcohol se intensificaba en su cuerpo, ella hizo preguntas muy directas hacia mí: «¿Cómo voy en mi actual proceso de búsqueda de una nueva oportunidad laboral?» «¿Por qué no estoy en una relación aún con un hombre?» «¿Qué estoy realmente haciendo?»


Speaker1: [00:10:14] Aunque sentí que estas preguntas eran muy directas y fueron un poco intimidantes, también supe responder al decirle que estoy en mi propio ritmo. Que simplemente estoy tratando de hacer consciente todo lo que hago y que no voy a elegir a un hombre solo porque parece que ya tengo que elegirlo o ya tengo que saber con quién voy a pasar el resto de mi vida…

Le dije que creo que no es desde ahí donde quiero elegir a alguien y sobre el trabajo tampoco quiero elegir un trabajo porque vivimos en una sociedad estadounidense donde el trabajo es la número uno prioridad y luego lo demás es segunda prioridad. Le dije que no es el tipo de americana que quiero ser. Quiero ser una americana en donde priorizo mi bienestar emocional, mi bienestar físico, mi bienestar espiritual, en donde yo pueda elegir y aceptar y buscar oportunidades de trabajo en cosas que realmente yo quiero hacer y que creo. Y contesté todas esas preguntas de esa forma hacia ella. Luego estuve un poco bailando, luego muchos hombres vinieron hacia mí para intimidarme, siento, porque me sentí casi que obligada a darles mi contacto de red social, aunque cuando regresé a mi departamento los bloqueé, no me interesa salir con esas personas.

Speaker1: [00:12:03] Y no lo sé, siento que es muy incierto para los demás, a la vista de los demás cuando alguien elige hacer una vida bajo sus propias reglas porque no saben cómo seguirte, en cualquier momento puedes llegar a decirles cualquier cosa. Entonces no saben cómo, en qué lugar de su mente posicionarte, como decir: «Oh, esa persona es de esta forma, hace esto y eso es esa persona». Creo que cuando eres alguien como yo, muy impredecible, a las personas les causa algún tipo de estrés el no saber cómo realmente ubicarse a la hora de entenderte en su mente, de cómo o qué realmente eres o qué realmente estás haciendo. Y no, y está bien, lo respeto. Creo que fue también hermoso saber que unos días después de ese evento, ella reflexionó y me dijo que se disculpaba conmigo, que ella solo estaba proyectando cómo era ella con la vida, pero que me respeta y respeta mis sueños, respeta lo que quiero y respeta que lo voy a lograr, y me manda esa muy buena energía. Y creo que es hermoso tener amistades verdaderas, creo que es hermoso tener amistades que te confrontan, pero que también reflexionan y te dicen: «Perdóname si me pasé, ¿no?». Y creo que eso es, creo que eso es hermoso.

Speaker1: [00:13:37] Creo que eso es muy hermoso, saber que esas personas con quienes eliges tener una relación de amistad te respetan y te cuidan y, aunque te confronten o algo, también se dan cuenta de que cuando es algo que realmente es ellos que te quieren decir a ti porque se preocupan por ti, o cuándo realmente es algo que simplemente se proyecta desde sus propias inseguridades y que realmente nunca nada tiene que ver contigo, sino más con ellos. Y creo que es hermoso para mí decir que mis amistades son verdaderas y que también soy muy verdadera con mis amistades. Ayer por la noche tuve una llamada de dos horas con una de mis otras amigas muy cercanas. Estábamos debatiendo un poco y hablando acerca de cómo está ella actualmente, qué está haciendo, qué estoy haciendo actualmente y cómo están nuestras vidas ahora mismo. Le dije que estaba un poco frustrada en cuanto a lo sexual, que sentía que no había tenido sexo durante mucho tiempo desde que dejé de tener un contacto con el hombre con el que estaba, con el que empecé a salir a finales del año pasado, y que me sentía un poco frustrada porque me daba cuenta de que el sexo era muy importante en mi vida, porque es una forma de expresar y una forma de, básicamente, mover mi energía, mis emociones, sacarlas y sentir ese contacto masculino humano en donde conecto y siento que somos uno compartiéndonos, pero que de ninguna manera podía dar algo tan sagrado como lo es mi cuerpo a alguien que no sintiera que quería estar.

Speaker1: [00:15:36] Entonces, estuvimos hablando también un poco de eso. Estuvimos hablando de cómo venir de diferentes culturas a un país donde muchas diferentes culturas conviven y existen al mismo tiempo, también nos puede dar y abrir una oportunidad a entender y respetar otras perspectivas, pero que al mismo tiempo qué difícil hacía buscar esa conexión real humana en donde este otro ser humano se desvistiera de su lugar de origen, de su familia, de su cultura y agarrara personalidad propia y te viera desde él verse a sí mismo primero y te viera a ti, porque tú también te estás viendo a ti mismo primero, pero que al ser conscientes de eso, también sabíamos que íbamos a elegir de forma correcta a ese hombre con quien queremos casarnos, ser madres y que sea nuestra pareja. Hablamos también de otras cosas que pasan en los Estados Unidos actualmente, pero creo que siempre cerramos esa conversación con decir que estamos muy agradecidas de tener la oportunidad de navegar nuestras vidas y los veinte desde una forma auténtica, y que yo, personalmente, me siento muy agradecida de tener su amistad y de encontrarnos en nuestros veinte, porque creo que esta es una edad en donde muchas cosas se deciden hacia el futuro, muchas cosas muy, muy importantes, y por eso quiero ser muy consciente de todo lo que estoy haciendo y de todo lo que quiero aprender y de lo que estoy aprendiendo y de lo que estoy haciendo.

Speaker1: [00:17:28] Esta mañana tuve que salir de mi apartamento, me puse un pantalón de tela negro, una camisa con mangas cortas que tiene una ilustración de caballos salvajes corriendo por el espacio. Es una camisa que creo que compré en 2022 en H&M. Y luego me puse una gorra que uso, generalmente, para protegerme del sol al correr. Y no sé, sentí como que no quería que nadie me viera en la calle. Sentí que quería pasar desapercibida, sentí que no quería que la gente me observara y creo que es algo que he sentido en los Estados Unidos. Creo que fue muy difícil para mí cuando me mudé a vivir sola a los Estados Unidos en 2022 y en 2023 tuve a un hombre siguiéndome por varias ocasiones queriendo tener mi contacto de información y diciéndome lo hermosa que era y que tenía que darle mi número de teléfono. Recuerdo que tuve que incluso llamar a la policía porque sentía que me estaba acosando y aunque gracias a Dios no pasó nada malo, el simple hecho de sentir que estaba siendo acosada, de que alguien me estaba siguiendo y que alguien estaba como obsesionado conmigo, me hizo sentir muy insegura y es un sentimiento que jamás, nunca jamás había experimentado antes, una frustración de que eso me estuviera pasando a mí en ese momento.

Speaker1: [00:19:08] Pero lo que más me dolió es que no es que no podía llamar a mi mamá, no podía llamar a nadie para decirle, porque tenía miedo de que pensaran que yo no podía vivir sola, de que era muy indefensa o de que no podía hacer las cosas que quiero hacer en este mundo porque el mundo me podía hacer daño. Creo que eso me dolió mucho, o sea, tener que guardármelo, tener que contarle a personas que a lo mejor no les importaba, en lugar de contarle a personas que sí les importaba. Tenía miedo de decirle a mi mamá y que me dijera: «Katheryn, compré un boleto de avión, te regresas ahora mismo porque es peligroso». Tenía miedo de pensar que ya era un ser humano adulto y que esas cosas estuvieran pasando como mujer. Y fueron días de muchísimo estrés, porque no sabía realmente qué hacer y de alguna manera tuve que ser un adulto y vivir y entender la sociedad y decir: «Ok, tengo que llamar a la policía, tengo que reportar esto, esto me está molestando». Y la policía identificó al sujeto y fue como: «Al momento que se te vuelva a acercar, nos vuelves a llamar y vamos a hacer algo». Porque parece que en Estados Unidos, si alguien no te ataca físicamente, no pueden hacer nada, porque tienen que esperar a que algo te pase para que hagan algo, porque si hay una amenaza de algo o alguien, parece que no lo toman tan serio.

Speaker1: [00:20:46] Al menos así pasó en Denver en 2023. Y no lo sé, creo que después de esa experiencia, cuando salgo a caminar en la calle, tengo que de alguna manera pensar en eso. Aunque no quiera, en cuidarme, pensar en que, aunque viva en un país que se dice primer mundo, tengo que tener miedo de personas que hacen drogas en las calles, que consumen drogas y que están en la calle y que nadie hace nada para detenerlos y que sea tan normalizado ver a gente que toma medicamentos para existir, que toma drogas “recetadas” para existir.

Es algo que no esperaba ver y me duele porque no son cosas en las que creo. Y hoy, en la mañana, cuando fui a caminar, usé ese outfit y esa gorra, y sentí que no queria que alguien me viera. También recordé cómo, el año pasado, en verano, otro hombre empezó a seguirme, diciéndome que necesitaba que le diera mi número de teléfono. Me siento orgullosa de dónde vengo, siempre me he sentido orgullosa de dónde nací, de la familia, de dónde vengo. Me siento orgullosa de cómo me veo, me gusta mucho mi cuerpo, me gusta mucho mi cara, estoy como un poco obsesionada con cómo luzco, porque es una representación de mi propia existencia de una forma femenina y natural. Pero también he tenido que ir modificando ciertas creencias para poder cuidarme de los demás como mujer, y creo que no lo entendía antes, hasta que vine a Estados Unidos y me di cuenta de lo peligroso que es el mundo para las mujeres, de lo peligroso que es el mundo para las mujeres y cómo tenemos que encontrar esa parte masculina dentro de nosotras para poder estar alerta y cuidarnos.

Speaker1: [00:23:19] Y creo que eso ha sido muy, muy difícil de enfrentar. Pero estoy agradecida de que sé mantenerme a salvo, de que sé cómo reaccionar, de que no voy a dejar que algo me frene y que voy a poder defenderme. Pero solo quiero decir que no me esperaba sentir eso en una potencia mundial en donde dicen que es seguro, ¿no? Pero supongo que también estoy aprendiendo a navegar el mundo en general. Cuando regresé en la mañana, después de estar en el supermercado por casi dos horas escaneando productos y viendo cuál era la mejor opción para mí, regresé caminando y no lo sé, sentí como si quisiera llorar, pero no me lo permití. Fue como, todo está bien, Katheryn, tranquila. Luego, tengo esta otra parte en donde observo. Entonces, creo que también está esta otra parte de mí, en donde me sostengo en mi propia esencia, en mi propia existencia, mientras veo cómo varias cosas evolucionan, cambian, y varias perspectivas mías las veo desde un lente más realista, más honesto y fiel a mí misma.

Speaker1: [00:25:16] Y creo que siempre he tenido esta preocupación de no querer vivir en una realidad que no sea respetuosa, de que no sea honesta, de que no sea real. Entonces, siempre estoy cuidando mis relaciones, mi expresión, mi ser, y actuando de la forma más natural posible. Como mujer joven, viviendo desde mi propio ritmo y desde mi verdad, también he tenido que cuidar mi dignidad de forma extrema. Y, generalmente, ha sido también de cuidarme de estos hombres que, por tener cierto nivel adquisitivo o social, han creído que pueden comprarme. Y creo que hubo un punto, el año pasado, en donde una persona que trabajaba en la compañía en la que estaba me dijo, de forma bromista, cuánto dinero hacía, y era muchísimo dinero. Luego hizo una broma como, si estás buscando a un sugar daddy. Me reí e ignoré eso, pero en el fondo sentí: ¿por qué me estás diciendo estas cosas? Esto está tan fuera de lugar. Esto es tan irrespetuoso. Y creo que he pensado todas las veces en donde he recibido este tipo de propuestas de hombres que, con tal de tener mi atención, mi cuerpo y mi ser, han ofrecido dinero o han ofrecido ayudarme a lograr ciertas cosas. Y cómo, de forma extrema, he tenido que proteger mi dignidad y lograr todo lo que he logrado y lo que quiero lograr siendo fiel a mí misma, a mis valores, a mis principios y a las cosas que creo.

Speaker1: [00:27:31] Y creo que hubo un punto el año pasado donde dije: ¿por qué estoy cuidando tanto esta imagen? ¿Por qué estoy cuidando tanto esta imagen cuando, a lo mejor, esas propuestas podrían facilitarme la vida? Y luego, unos meses después, me contesté esa pregunta y dije: no estoy cuidando mi imagen de los demás, estoy cuidando mi imagen hacia mí misma, porque me importa. Me importa muchísimo lo que pienso sobre mí misma, me importa muchísimo la imagen que tengo de mí misma para mí misma. No es por los demás, es para mí misma. Me importa mi imagen hacia mí misma, me importa, y eso es lo más importante que tengo: la imagen que tengo de mí misma hacia mí misma. Decir: Katheryn, ¿cómo te estás cuidando? Katheryn, ¿qué estás comiendo? Katheryn, ¿qué estás consumiendo? Katheryn, ¿con quién te estás relacionando? Eso me importa para mí misma. Por mucho tiempo pensé que lo hacía porque me importaba la opinión de los demás, pero creo que no me importa realmente. Creo que me importa lo que yo, a solas, en mi soledad, cuando estoy conmigo, pienso de mí misma. Y por eso sé que he tenido que cuidar mi dignidad de formas extremas, para ganarme respeto de mí misma hacia mí misma.

Speaker1: [00:29:01] Y estoy muy orgullosa, estoy muy orgullosa de eso, y es cómo me siento. Pero es también difícil ver esa parte del mundo en donde soy sexualizada, en donde existen hombres que quieren comprarme, en donde, cómo luzco, es más importante de lo que está pasando dentro de mí. Y, aunque estoy muy agradecida de cómo me veo a mí misma, de mi forma y cómo me cuido, porque son cosas que a mí me encantan de mí misma, también es difícil ver cómo es el mundo realmente. Y por eso, para mí, cuando pienso en entregarme al amor, siempre soy cuidadosa, siempre soy cautelosa, siempre estoy haciendo todas estas preguntas: ¿por qué quieres estar conmigo? ¿Por cómo luzco? ¿Realmente quieres conocer lo que pienso? ¿Realmente quieres conocer lo que ha pasado en mi pasado y cómo lo he sabido navegar? ¿De verdad quieres conocer quiénes son mis padres? ¿De verdad quieres saber cómo fue mi educación? ¿De verdad quieres saber qué pienso, qué quiero, qué estoy haciendo ahora, qué quiero hacer en el futuro? Y creo que soy muy profunda en todas esas cosas porque quiero asegurarme de que la conexión sea real y que, si me voy a entregar a un hombre, es porque él me está viendo a mí más allá de ser una mujer, más allá de la edad que tengo, más allá de lo que he logrado hasta ahora, más allá de las cosas que se ven.

Vídeo de Dominik Gryzbon

Speaker1: [00:00:00] Quiero a alguien que realmente se preocupe y le importe. Y creo que cuando he navegado en relaciones amorosas largas, sé que ha sido amor verdadero. Verdaderamente. Y sé que cuando se han terminado, es porque a veces hay personas que, como mi hermana. Mi hermana tenía creo que 19 años cuando le conté y le mandé un mensaje, yo estaba en México y le dije que había tomado la decisión de divorciarme del hombre con el que me casé, que conocí en la universidad. Recuerdo que mi hermana de 19 años me mandó una imagen donde decía: «Hay personas que son parte de tu viaje, pero no son tu destino.» Y cuando vi esa imagen, me puse a llorar mucho porque creo que a veces quisiéramos que algo se quedara de la misma forma que nos enamoramos, que lo conocimos, pero también está esta verdad de la vida, de que todo está en constante cambio todo el tiempo, y que quizás el verdadero amor con un hombre para siempre signifique que esa persona está abierta a abrazarte, a entenderte, a conocerte y a reconocerte en todas esas formas y en todos esos cambios que tú decidas emprender.

Speaker1: [00:01:57] Y creo que es esta necesidad de estar con una persona consciente para que se entregue y tú te puedas entregar. Y cuando tuve la oportunidad de venir a vivir a Estados Unidos, tuve la oportunidad de ponerme a mí sola, completamente sola, a navegar un nuevo país y una nueva ciudad. Creo que lo hice porque necesitaba poder llegar a estas conclusiones. Necesitaba poder llegar a entender lo que ahora entiendo. Y sabía que para descubrirlo tenía que ponerme como un ermitaño, básicamente. Y ahora, después de dos años, todavía hay cosas que tengo que hacer, aprender y entender. Pero también sé que he encontrado una base en mí y conmigo misma, en donde existo desde ese respeto absoluto a mí, a mi forma. Y esa expresión de que, si es necesario explicarle al otro quién soy, qué quiero, qué estoy haciendo y de dónde vengo, también tengo esa confianza plena en mí de hacerlo. Y creo que es algo hermoso. Y me siento también orgullosa de eso. Pero lo que quiero decir y expresar en todo esto es que no hay nada más extraordinario en la vida que existir desde ser tú misma. Y que se requiere mucha valentía para hacerlo. Se requiere mucho coraje, mucha fuerza, mucha perseverancia y mucha confianza para hacerlo.

Speaker1: [00:04:12] Pero lo más importante que se requiere es que tienes que creer en ti mismo. Es creer que eres lo único que tienes. Tienes que creer que todo depende de ti. Y también tienes que tener la fe en que Dios está siempre arriba tuyo, observándote, guiándote, ayudándote, pero que Dios, en su infinito amor por ti, en su infinito respeto por tu libre albedrío y tu libre forma de pensar, también Él va a interceder hasta dónde tú le permitas. Y creo que mis oraciones siempre le digo a Dios: «Dios, te entrego esto a ti, porque tú, Dios, sabes lo que es mejor para mí, porque tú ves donde yo no tengo ojos para ver y tú sabes, y yo te doy absoluto permiso de que intercedas y que siempre envíes hacia mí lo que es más conveniente para el mayor propósito de mi alma, de mi cuerpo, de mi humanidad, de mi energía que existe.» Y creo que necesitaba hablar de estas cosas hoy, y me alegra poder expresarlo, porque es también saber que es un trance y que estoy bien, que todo va a estar bien, y que puedo expresarme, hablar, escribir y compartir lo que está pasando en mí, en este mundo en donde ahora estoy existiendo.

Escrito por Kafme

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