
¿En qué movimiento de mi vida estoy ahora?
Hay uno en el que me gusta pensar
y es cuando tu movimiento está encima del mío,
y no quiero hacer los diferentes movimientos corporales míos,
porque estoy quedándome quieta
por el puro placer de sentir el tuyo,
y Dios sabe cuánto me estás haciendo sentir;
he renunciado a toda percepción del tiempo
en esos momentos que comparto contigo
porque toda construcción del tiempo parece disasociarse
y entro en un estado de absoluta absorción
de tu existencia enfrente de la mía,
y estoy dejándote entrar dentro de la mía,
¿es esto una expresión de amor a lo desconocido?
¿o qué no estamos haciendo ahora mismo?
de mi parte lo estoy expresando
desde la realidad de mí misma ahora.

Dejé por unas semanas la ciudad
en donde está sucediendo mi vida ahora
y viajé hasta la realidad
en donde sucede la vida de algunos de los miembros
de la familia en la que soy parte,
estoy avanzando en el camino del respeto
hacia las realidades de los demás,
que me quedé ahí como mera observadora de ellas
y atravesé desde mi propia realidad
para respetar verdaderamente
a quienes mis familiares han decidido amar,
a guardar de forma privada
mis pensamientos de opiniones
que no me han sido pedidas,
y a entender
que todo siempre nos está enseñando algo:
algo que queremos ser,
o algo que no queremos ser,
o experimentar,
y cuánto poder hay en mí
de accionar esa realidad
en la que estoy existiendo
y de la inmensa responsabilidad
de cuidar mi realidad
aun en mis propios internos procesos
de mejora y evolución.

Soleados días
que estoy respirando
desde este punto geográfico,
cuánta belleza y paz he encontrado
en la coherencia
de mis pensamientos,
palabras
y acciones,
incluso en la turbulencia de ciertas aguas,
mi navegación se mantiene firme
porque estoy siéndome fiel a mí misma,
aun en la apertura
de la integración
de nuevas experiencias
y entendimientos de la vida.
Y en la experiencia de usuario
de todo lo que construyen realidades diferentes allá afuera,
hay un enmedio que me sostiene
y me permite ver con claridad
a través de todo eso,
porque la verdad
nunca realmente se ha tratado
de articulación de palabras organizadas,
sino más bien
de las acciones
que se construyen alrededor de ellas,
y las bases que las sostienen,
aun en la imperfección
de la complejidad
de lo que sea
en lo que estemos tratando
de ser
o convertirnos.

